UN PULSO DE ETERNIDAD

Habitar el presente y respirar pasado. Entre la nostalgia y los inviernos por andar, estos versos buscan una fe capaz de convivir con la sospecha y una forma de avanzar sin tener todas las respuestas.

No sé cómo descifrar

la dirección de este viaje:

puedo oler aprendizaje,

pero ninguna certeza.

La nostalgia se despierta

entre mis sueños pendientes.

Puedo habitar el presente,

pero respiro pasado;

avanzo, aunque sigo atado

con la mente adormecida,

acumulando poesías

con la intención de escuchar.

Tengo inviernos por andar

y veranos por perder,

preguntas que defender

y respuestas por soltar,

semillas para sembrar

y una reserva de fe

que me permita creer,

pero también sospechar.

Un pulso de eternidad

entre certezas fugaces,

porque la duda es pasaje

y otra forma de avanzar.

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