Poesia que formará parte de «Las canciones de mi corazón»

Mi vida no es una línea
que transcurre rectamente.
Tiene capas clandestinas
que se dibujan en ciclos.
También tiene coordenadas
y lugares invisibles,
aunque en las noches de luna
se pueda oír el silencio.
A veces me siento al mando,
navegando mi destino;
y otras veces, un esclavo,
que no quiere pertenencia.
Soy un simple peregrino
que camina en la tormenta,
aunque ahora, con los años,
he aprendido a refugiarme.
No tengo mucho equipaje,
pero lo llevo conmigo;
y cuando creo que entiendo,
solo es algo que comienza.
La conciencia es un lenguaje
que requiere traducciones,
y también ciertos momentos
donde debe actualizarse.
Soy de todos y de nadie
cuando comparto mis letras
y dejo escritas señales
para soltar en el viento.
Sé poco de algunas cosas,
pero puedo utilizarlas,
porque transito despierto
aunque sienta que me pierda.
Y hoy me dejo este mensaje,
por si puedo estar de vuelta.
¿Quién sabe cuándo el camino
pueda llevarme al comienzo?
Ya pasó la medianoche
y aún sigo contando estrellas.


Deja un comentario